Principios y Valores

Los principios y valores son los pilares axiológicos que dan sentido, soporte e identidad a la formación Rosarista brindada en la institución.

-Sentido de pertenencia: Reconocer que se pertenece a un medio, valorarlo y ser coherente con su filosofía, principios y valores.

-Trabajo en equipo: Participar activamente en la consecución de un bien común aún cuando su colaboración conduce a una meta que no está directamente relacionada con su interés propio, supone una habilidad para la relación interpersonal y para comprender la repercusión de las propias acciones sobre el éxito en las acciones de los demás.

-Comunicación asertiva: Capacidad de comunicarse de forma clara, precisa, concisa, adecuada, comprensible, expresiva y prudente que no desconoce la condición humana.

-Formación para   el cambio: Es la capacidad que tienen las personas para entrar dentro de sí, reconocer sus posibilidades y limitaciones y tener la flexibilidad suficiente para renovarse, desechando todo aquello que no los ayuda a crecer.

-Diversidad: significada no como anormalidad sino como característica natural e innata de todo ser humano, que lo hace singular y diferente a los demás (Ministerio de Educación Nacional –MEN-, 2013. P. 12).

VALORES

-La verdad: Como experiencia de autenticidad de vida y búsqueda objetiva y creativa de la explicación del misterio del hombre y del misterio de Dios.

Valor que expresa rectitud de la acción y la palabra humana, tiene por nombre veracidad, sinceridad, franqueza; el que habla con la verdad evita la duplicidad, la simulación y la hipocresía.

-La Responsabilidad: Es la conciencia acerca de las consecuencias que tiene todo lo que hacemos o dejamos de hacer sobre nosotros mismos o sobre los demás.

-La Solidaridad: Es la virtud que surge como conciencia moral y social de la interdependencia creciente que se da hoy entre los hombres y las naciones, haciendo que los seres humanos se sientan cada vez en mayor medida ciudadanos del mundo.

 

-Espiritualidad y trascendencia: Es la capacidad que tiene toda persona de proyectar su vida, descubriendo su sentido y valor. Lleva al cultivo de los valores espirituales y a la formación de una conciencia recta, donde la oración, la práctica del bien, la caridad y el servicio desinteresado entre otros, sean medios efectivos para crecer en espiritualidad.